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jueves, 26 de marzo de 2009

Presentación del libro "Badajoz. Momentos del ayer"


El próximo día 3 de Abril, a las siete y media de la tarde, en la planta sexta de El Corte Inglés de Badajoz, se presentará la obra Badajoz. Momentos del ayer, de José Rabanal Santander una visión fotográfica de Badajoz y algunas pedanías desde finales del s. XIX a los años '60.
El acto será introducido por el periodista Roque Alonso y se proyectarán algunas de las imágenes incluidas en la publicación, editada por Ediciones Amberley, especialista en libros de fotografías e historia local.

La obra se encuentra a la venta en El Corte Inglés y y librerías de Badajoz.

La entrada es libre.

viernes, 20 de marzo de 2009

El primer amor

Hace unos dias, mi amigo Pedro Montero, que mantiene con éxito el blog El Avisador de Badajoz, recordaba las hermosas glicinas que lucen sobre los muros del Grupo Escolar "General Navarro", suaves y dulces en esta primavera recién estrenada. Y le decía que no paso por allí- o al menos no me detengo - porque siento cierto escozor de los primeros recuerdos y nostalgias. Mi grupo escolar, mi escuela, con aquel enorme pasillo, donde formábamos por la mañana, antes de entrar a las clases de D. Gonzalo Murillo, maestro enorme y responsable directo de mi forma de escribir- mucho más que mi padre en cierto aspecto- maestro que enseñaba cosas que no venían en el libro y que uno aprendía con perfil furtivo, como si empezáramos a poseer los secretos de la piedra filosofal -en cierto modo era así- pues todo los compañeros de aquello tiempos salían a la vida con cierta tendencia a las humanidades, aunque fueran físicos o matemáticos.
Don Ventura Muñoz -procedente de Mérida- viejo amigo de mi familia, rectitud y método en una clase elegante, como de universidad. Inefable y vehemente D. Manuel Cabrera, elegante en el porte, erudito y con una gran voz, abrazada al magisterio hasta su muerte, vencido por sus muchos años; Don Manuel Lozano, tan cercano al mudo rural, sencillo y enérgico,por él aprendimos que la capital no es nada sin lo que tiene alrededor.
Quedaron lejos las glicinas, las moreras del patio de recreo y las "niñas" de la clase de Doña Nati.
Todo quedó dormido hasta que un profesor de Filosofía, D. José de Benito, en los primeros tiempos del Zurbarán, se puso a leer algunos párrafos de la obra de Marcel Proust "A la busca del tiempo perdido" para aclararnos las teorías de Bergson, precisamente los párrafos en los que Proust evoca en el olor de las glicinas del patio de su tía Léonie un mundo perdido, decadente, desvanecido entre roces de sedas, de duquesas y cocottes, a las que extrae el alma como a golpes de escalpelo.
No entendí a Bergson, pero me enamoré de la literatura y mi primer amor fueron esas muchachas en flor de Proust, vistas desde las alturas o a ras del suelo. Los demás libros vinieron de la mano de Proust, ese asmático que escribía en la cama, apartado del mundo que magistralmente narraba. Y ese olor a glicinas, me lleva a los propios mundos perdidos.
Esas glicinas, como el primer amor, no se olvidan. Y me dan miedo, porque abren la puerta de los secretos.


José Rabanal Santander

sábado, 14 de marzo de 2009

Badajoz y los Premios de la Música

La celebración o no de la Gala de los Premios de la Música en Badajoz, es algo que-personalmente- no me interesa mucho, básicamente porque hace bastante tiempo que comprendí que en estos premios sucede como a las novias en su boda, que deben llevar algo viejo, algo nuevo y algo prestado, es decir, unos merecerán el premio, otros los recibirán por la cara y a otros les prestarán el galardón a ver qué pasa.
Si Badajoz quiere disfrutar de este evento, tiene derecho, sin embargo no hay justificación si la politiquería local se monta un número, acaparando gran cantidad de localidades para repartir a discreción; tampoco hay lugar para otra cosa que no sea la música en si y sus artistas.
Lamentable que haya artistas que entren por los laterales mientras se reserva la puerta principal para Miguel Bosé, porque se había detectado "que iba a despertar mucha expectación", así que supongo que otros, como la enorme Teresa Berganza iría por la lateral, la gran voz que no necesita arreglos especiales, coros de refuerzo , bailarinas o engaños electrónicos. Si eso fue así, hacer distingos es de vergüenza.
Pablo Guerrero, un cantor honesto, constante, emocional y romántico "a cántaros" y a su manera, premio merecido a lo largo de una dilatada trayectoria en la trinchera de la música, lo mejor de la noche.
Todo lo dicho, reflexiones al leer la la prensa, que lo explica claramente. Tambien sale de madre la afluencia masiva de personas que, en la calle, hacían la ola al cortejo de idolillos. A ver cuando aprendemos a premiarlos solamente con aplausos en las salas, si nos dejan pasar.


José Rabanal Santander

domingo, 1 de marzo de 2009

Badajoz, momentos del ayer






Ediciones Amberley se complace en presentar su libro Badajoz, momentos del ayer. Este volumen es parte de la Serie de Fotografía de Archivo con la que esta editorial, con origen en Inglaterra, ha comenzado sus operaciones en España.
Se trata de una recopilación de imágenes, seleccionadas y explicadas hábilmente por un experto en el lugar, como lo es su autor, el escritor, ensayista y músico José Rabanal Santander, quien adelanta varias investigaciones sobre esta ciudad extremeña. Esta es su segunda obra, después de que en 2007 firmara Alfredo Hurtado "Pitusín". El cine del silencio. En esta selección se muestra la historia reciente de la localidad de Badajoz,
a manera de álbum gráfico de la ciudad, hilvanando perfiles urbanísticos y humanos de Badajoz y dedicado especial atención a algunas pedanías y sus gentes. En palabras del propio autor: “Fotografías de un Badajoz del pasado que nos hace entender el presente, rincones nostálgicos de pretéritas historias; casas, recuerdos en sepia y parques que albergaron otros amores y otros tiempos”.

En resumen, una joya visual que nos adentra en la forma de vida del Badajoz de antes, para rescatar todas aquellas anécdotas que de no ser por libros como éste, quedarían al margen del conocimiento que hoy tenemos sobre nuestros antepasados.
Ediciones Amberley, con más de 30 años de andadura editorial en Inglaterra, Alemania, Francia y Estados Unidos, tiene ya en imprenta otros proyectos de inminente publicación, como son: Un álbum para la memoria. Arenas de Cabrales en un siglo de imágenes; Trujillo. Mirada atrás I y II; Barcelona en el recuerdo. El Barrio de Sants y su gente; Viaje al pasado a través de la línea Madrid-Almorox y Calvià. Imágenes del Pasado. Pero son muchas más las historias que pueden contarse y a las que Amberley está dispuesta a prestar toda su dilatada experiencia.
Encontraréis adjunta la portada y unas páginas internas de Badajoz, momentos del ayer, además de información de interés sobre nuestra editorial.
Si estáis interesados, os podríamos poner en contacto con el autor para ampliar sus datos biográficos o conocer las anécdotas más interesantes vividas en la elaboración de este libro emblemático sobre Badajoz. (Podéis consultar también su blog para datos de contacto: http://badajozelguadianasuena.blogspot.com/)
Asimismo, no dudéis en poneros en contacto con nosotros para más información sobre la presentación de este libro, o sobre cómo conseguirlo.
Saludos Cordiales,
María Jesús Montes / Luciana Kube Tamayo
mj.montes@edicionesamberley.com
l.kube@edicionesamberley.com
Ediciones Amberley
Avda. Manoteras, 38. 28050 Madrid
Teléfono: 91 2409191 / 912409193
www.edicionesamberley.com

martes, 24 de febrero de 2009

Cuéntame una historia, abuela...

CUENTAME UNA HISTORIA, ABUELA...

Cuéntame una historia, abuela...
“No hace mucho, una mañana,
un flautista apareció
con la cartera repleta
de créditos de favor.

No era un flautista cualquiera,
era un banquero “molón”,
engominado y experto
en mercados de valor,
en préstamos personales
y en los fondos de inversión,
experto en dinero ajeno
que en propio lo convirtió.

Con una mano prestaba
y la otra, en el cajón,
contando billetes euro
¡pero qué bonitos son!

Un albañil con galones,
listillo de profesión,
que tenía unos terrenos
con recalificació n
que un amigo choricillo
bajo cuerda le logró,
como mihura nervioso
se mete en la construcción
de pisos de lujerío
y adosados de ocasión,
de apartamentos playeros
donde tomar bien el sol.

... La gente compra que compra
y no pienses, que es mejor...

Con la paga del abuelo
y el sueldillo del mayor,
tenemos para los plazos
del chalet en Benidorm,
que tenemos un gran banco
que nos financia hasta el Sol,
y si no pagas te espera,
y paga nuestro agujero
con fondos de qué sé yo.

Y la gente no pagaba
y el flautista decidió
retirar los beneficios
en el fondo del zurrón,
tranca la puerta con fuerza
y el cartel de “No hay billetes”,
con cuatro puntas clavó...

Y observa como la palman
los pobres de la región.
Y palmados, como siempre,
no encuentran la solución...”

¿Y no se comen perdices?
¿No hay boda ,ni bendición?

Pues no, querida hija mía,
la perdiz en estos tiempos,
es casi caza mayor...

Cuéntame otra historia, abuela...
cuenta otra, por favor
pero que salga algún príncipe
aunque sea de cartón..
porque la vida es un cuento
y los cuentos, cuentos son.

José Rabanal Santander

martes, 10 de febrero de 2009

Adios a Luis Gonzalez Willemenot

Jerez de los Caballeros, esa población de silencios y secretos templarios, salpicada de historia que nunca se cuenta del todo, ha despedido a Luis G. Willemenot. Los más jóvenes quizá no recuerden o no sepan quien era Luis G. Willemenot, autor de cientos de artículos y poemas, cantando la Extremadura que ellos conocieron- y escribo "ellos" porque Luis era del grupo de mi padre, Rabanal Brito. Yo no le conocía pero le leía y admiraba su estilo y sus argumentos literarios, durante tantos y tantos años, a través de las páginas del diario HOY y múltiples publicaciones. Le admiraba sin conocerle - igual me pasa con Cervantes o Baroja- y también me gustaba charlar de vez en cuando con su hermano Alberto en la tienda Vidarte- por supuesto hablábamos de fotos y cámaras, que la cosa viene de lejos.
Luis representaba la figura lejana de ese colaborador que, desde el pueblo, nos hacía llegar los más diversos aromas locales, año tras año; y lo hacía con escritos envueltos en buena literatura, que no desemparejaba con la actualidad que nos traía. Esa buena literatura ya no es frecuente en nuestros periódicos; periclitó con la nuevas formas y el mercantilismo necesario de estos tiempos.
No obstante la pluma de Luis G. Willemenot permanece en los fondos de las hemerotecas para describir, desde el fondo de los años y el color del tiempo, cómo eran las cosas, permitiéndose el lujo de cincelar párrafos perfectos de los que aprender para construir nuestros particulares abecedarios.
Desde Jerez - en la sección de regional- llegaban los ecos de las campanas lejanas y misteriosas....
Hace tiempo no se oía la de Luis G. Willemenot. Hoy ha doblado seca y triste.

José Rabanal Santander

sábado, 31 de enero de 2009

El Orfeón Provincial de Badajoz

Una de los logros más significativos del Orfeón Provincial de Badajoz fue, sin duda alguna, iniciar un camino de acercamiento a la música en Badajoz, sintiendo la tierra y sus cantos como cosa propia. Y el Orfeón de D. Miguel Pascual así lo entendía; pasaron los duros comienzos y vivieron momentos de esplendor y reconocimiento. Muchos músicos - de todos conocidos- comenzaron en el Orfeón, otros además de miembros de la agrupación fueron alumnos de D. Miguel; Emilio González Barroso estudió armonía ycantó en el grupo.
El presidente de la Diputación de Badajoz Murillo de Valdivia dio la salida al conjunto vocal allá por el año 1.947.
En 1.968 -cumplidos los 20 años de existencia- cierto despegue cultural en Badajoz adornó u importante programa de actos en Semana Santa. El pregonero, Rafael Duyós- gran poeta, médico que al final de su vida se hizo sacerdote- contó con el respaldo del Orfeón Provincial y no se sie el encuentro del Orfeón con el poeta tuvo algo que ver con el hecho de que en Agosto de ese mismo año, una de las canciones que llevaron al Certamen de Habaneras de Torrevieja, la habanera "Era una flor" estaba firmada por Duyos como letrista y Jesús Romo, música:
En esos momentos, los badajocenses se pegaron al televisor para admirar la actuación del Orfeón de Badajo en el Certamen Internacional; volvieron a repetir con una actuación grabada en el Castillo de Alburquerque y si buscáramos en la Filmoteca Nacional (Archivos de NODO), seguramente encontraríamos su huella.
Por aquel entonces, el Conservatorio de Badajoz no tenía ni la importancia y medios que hoy dispone, no obstante sus profesores -muchos inolvidables folkloristas- perfectamente integrados en un Badajoz quizá más provinciano- pero indudablemente más cercano a sus raíces; profesores fijos y otros más o menos esporádicos. Recuerdo algunas tardes en las que doña Manolita Arcas y su esposo, a la salida de las cotidianas clases, llegaban a la calle de San Juan para entablar la inocente y provinciana charla de aquellos días, lentos días de una vida en pausa.
Don Miguel Pascual ejercía de excelente relaciones públicas y mantenía bien informados a los periodistas. En cierta ocasión preguntó a mi padre, el periodista y músico Rabanal Brito, su juicio sobre una reciente actuación: "Hombre D. Miguel, a mi me ha dado la impresión de que las sopranos son perseguidas por la partitura" ¿? "Si, dan demasiado volumen a su parte" Pareció D. Miguel ligeramente "mosca", pero al día siguiente la cuerda de las sopranos era una malva y los pianos un primor. Aceptaba las críticas, y rectificaba si era conveniente; su repertorio se acercaba a la gente, por los temas, los arreglos , huyendo de las enrevesadas armonías con las que nos obsequian actualmente , que parecen huir de la sencillez. Quizá la razón de su repertorio estuviera marcada por ese espíritu de zamorano que durante su estancia en el seminario se atrevió a componer una zarzuela sobre la Revolución Mejicana.
Como en el final de la habanera, "de aquella flor quedó el amor"