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martes, 20 de mayo de 2008

HABANERA DE BADAJOZ








HABANERA DE BADAJOZ

Sobre una cuesta Badajoz se levanta
entre Orinaza y la Muela también;
corre el Guadiana y murmuran sus aguas,
canción de amores, paloma herida a una mujer.

El puente Viejo como flecha encendida,
abre la entrada de mi vieja ciudad;
quiero sentir sus palmeras al viento,
triste lamento, donde se duerme mi soledad.

Voy paseando hacia el Convento de las Descalzas.
Capitanía, puesto de guardia alerta está.
Y en la Alcazaba
vuelan gorriones,
como los sueños
trinando alegres
adonde irán.

Quizá hacia el Cerro, la plaza alta o Santa Marina.
Quizá a su nido entre las sombras de Castelar.

Quiero volver a perderme en tus calles,
a sentir tu perfume como una novia en flor.

Quiero volver a mirar el Guadiana,
en la mañana, novia temprana que yo adoré.

Quiero volver a mirar el Guadiana,
en la mañana, novia temprana que yo adoré.

Letra y música:

M" José Luengo y José Rabanal.

"Habanera de Badajoz" fue compuesta por el Dúo María José y José" y dedicada especialmente al "Coro del Centro de Promoción de la Mujer" del Barrio del Gurugú (Badajoz), dirigido por Mª Socorro Azkona. La estrenamos en una grabación para TV efectuada en el Patio del Museo de la Ciudad de Badajoz "Luis de Morales" y desde ese momento forma parte del repertorio habitual del conjunto.

¿Por qué una habanera? Simplemente porque una habanera es esencialmente un canto romántico y Badajoz, es una ciudad que merecer ser evocada,en su conjunto, a través de una melodía que encienda recuerdos, cadencias y evocaciones sentimentales. La habanera es un canto de despedida y también, de saludo. Esa es la razón de este paseo sentimental por nuestra ciudad que tiene tanto que ofrecer y tantas cosas perdidas.


La barriada de la Estación, el semanario "Adelante" y el error de "Legado Macías"

LA BARRIADA DE LA ESTACIÓN, EL SEMANARIO “ADELANTE” Y EL ERROR DE “LEGADO MACIAS”

José Rabanal Santander

Varias cosas tenemos en Badajoz que nos proporcionan un aire distinto; de un lado nuestro carácter fronterizo, con esa cultura de “ida y vuelta” entre España y Portugal y por el otro, la ciudad partida por el río, que solo los que han vivido a uno y otro lado pueden comprender del todo.

Hay una ciudad para el que llega con dinero y otra para los arriban apurados de posibles, diferencia que igualmente parece apreciarse cuando no referimos a cada margen.

Hoy en día, puede ser que esa diferencia se aprecie menos que a comienzos del siglo XX, pero existe, de ahí que la barriada no haya perdido empuje en su afán de progreso.

En 1.904, Badajoz tuvo una publicación, concretamente un semanario que ha quedado en el recuerdo de la prensa extremeña. Dicho semanario se publicaba merced a los esfuerzos de su director, D. Marcelino Bravo González , que había escogido el vigoroso nombre “¡Adelante!! como cabecera de la publicación que se convertiría en el defensor de “los intereses morales y materiales” de la Barriada de La Estación, empeñándose en una potente campaña para ayudar a las 800 personas que habitaban en la Estación en 1.904.

Hace nada más y nada menos que ciento cuatro años, el semanario “ ¡Adelante!” escribía: “Más de 800 personas viven allí en continuo sobresalto, sin médico ni botica donde acudir en un momento de urgente e imprescindible necesidad del instante, como es la agonía o la hemorragia, el parto malo e infinidad de cosas por el estilo. Mas de 800 personas viven allí, careciendo en absoluto de agua, de luz, de carnes y de verduras, de urbanización y de higiene. En verano como en invierno, sus habitaciones son pocilgas, sus calles todavía sin “forma”, nombre y número.”

En favor a la barriada, D. Marcelino Bravo sazonaba las crónicas de su semanario con las coplas que dedicaba al barrio un periodista de aquellos lejano tiempos:

“Un pedacito de gloria

pudiera ser la Estación,

queriendo los concejales

Vázquez, Cierva y Manjirón”[1]

La carencia de luz eléctrica se cita en esta otra:

“Ya puede estar satisfecho

el barrio de La Estación,

Pues pronto tendrá la luz

teniendo la de Alarcón[2]”.

¿No ha de ponerse el pan caro?

¿no han de mermarle su peso?

¿no ha de haber calamidades

con tan nefasto Gobierno?

“Me preguntan si ya hay médico

y botica en la Estación.

Yo no he visto más que barro

y pagar contribución”

Lentamente, el barrio progresa, pero aún así mediados los años 30 del pasado siglo, Badajoz y sus barriadas continúan padeciendo carencias importantes, principalmente, viviendas e infraestructuras dignas para sus habitantes. La Barriada de la Estación acusaba ese problema de forma alarmante.

El gobierno de aquellos tiempos – que iban a desembocar trágicamente en guerra civil, no acertaba a procurar los recursos suficientes que solucionaran dicho problema; así, muchas veces la posible ayuda venía de la mano de iniciativas particulares que ponían al alcance de los más desfavorecidos una vivienda digna. Tal es el caso D. Emilio Macías, que traemos merecidamente a esta parcela del recuerdo. D. Emilio Macías vivía del otro lado del río, en una casa grande, con su hermana y dedicado al cuidado de su hacienda que, en estos momentos, no podemos precisar si era mediana o grande. Cierto era su fervor religioso y mucha la devoción que profesaba Nuestra Señora de Bótoa.

Contemplaba D. Emilio el pasar y los afanes de las lavanderas de Badajoz, la dureza de sus vidas y la pobreza de sus casas, en constante tarea por sacar adelante a sus familias en un Badajoz en el cual el hambre y la miseria eran moneda de cambio frecuente[3].

Decidió construir unas casas para estas mujeres, constituyendo un legado para tal fin. Dicho “legado” además de su valor histórico y social, constituye un modelo de documento jurídico.

Las lavanderas de Badajoz tuvieron unas casas dignas y algo más en aquel año 1.931 de su entrega y correspondiente fotografía del recordado artista Antonio Pesini.

No obstante lo dicho – conocido por cualquier persona interesada en la historia de Badajoz- nuestro Ayuntamiento mantiene año tras año el error en la placa que da nombre a la calle, donde sorprendentemente puede leerse: “Legado Macías. Escritor y Poeta del siglo XIX”. Y que sepamos nosotros, D. Emilio Macías jamás escribió una línea. Dejó una obra social que ha llegado hasta nosotros con un recuerdo equivocado que debe corregirse.



[1] Responsables municipales en 1.904. Coplas firmadas con el seudónimo de “Calaínos”

[2] Establecimiento de repuestos eléctricos que iba a inaugurarse en la barriada.

[3] Se tiene noticia cierta de que en la década delo ’30, el hambre era una causa importante de muerte en la provincia de Badajoz.

lunes, 19 de mayo de 2008

Badajoz, Puente y Verano

Con el verano, colándose por debajo de la puerta, Badajoz se desparrama por su puente mas emblemático- es decir- el Viejo. Y como todos los años nos lamentaremos de su estado : baldosas arrancadas, cristales estallados... un puente amando dos orillas, el vínculo de unión mas antiguo de un Badajoz que el Guadiana parte por gala en dos, reformado dolorosamente hace pocos años, presenta un estado lamentable de dejadez y suciedad, en su base en sus puertas de entrada, donde antaño hubo fértiles huertecillos, fuente modesta y cantarina. Hoy todo es muladar de jeringas, basura y materiales de deshecho , donde es difícil recordar el Guadiana y su playa. Es necesario un considerable esfuerzo de imaginación para considerar que ésta es la principal entrada de Badajoz, por la que accedieron William Beckford (1.789) y Waldo Frank (1.929).
Beckford describe el puente y no hace mención de basuras. Waldo Frank tampoco, solamente destaca los cielos lejanos de Badajoz y sus rebaños de ovejas (todavía pueden observarse rebaños atravesando sus arcos, por donde siempre lo hicieron.
Una ciudad del s. XXI (Badajoz lo es), debe sacudir el polvo, la mugre y roña de sus monumentos. No se concibe diez jardineros arreglando un pequeño seto de cualquier rotonda, mientras el Puente Viejo acumula escamas de mugre en sus aledaños.
En la programación de actividades que se programan ciclicamente en las orillas del rio, falta un taller donde nuestros munícipes, equipados con prismáticos- deben ser cortos de vista, observen el estado del herreriano puente.

José Rabanal Santander

domingo, 18 de mayo de 2008

Cosme Lopez Garcia en la Feria del Libro

El pasado día 15 , asistimos a la presentación de "Todo el amor que te di", Cuentos y Recuentos de Cosme Lopez Garcia y dibujos de Juan Garcia Sanchez, editado por CARISMA Libros, Badajoz.
En una tarde lluviosa y con todos los ingredientes para que el publico se quedara en casita, la presentación del libro de Cosme fue lucida de publico y amable de acto, con mesa presidida por los autores, editor y el verbo rodado de Antonio Viudas Camarasa. Y escribo "rodado" porque Antonio Viudas expone muy bien, con las palabras precisas- ni una mas- para conformar una una introducción amena sobre la obra de Lopez Garcia- poeta, pintor - y, según Viudas, gran novelista en ciernes, circunstancia que refleja esta coleccion de cuentos, concebidos como expresión perfecta del sentir literario de Cosme y sus vivencias.
Por la sala pasó ,bastante visible, el fantasma de Manuel Pacheco. Todos lo vimos- no solo por las citas de Viudas- sino también por el recuerdo de tantas tertulias con el poeta, particularmente una, con motivo del homenaje a Rafael Gonzalez Castell. Pacheco en estado puro, charlando con mas de treinta escritores extremeños, jovenes entonces que ya peinamos mas de los cincuenta...
Antonio Viudas gira la introducción y entrevista Cosme; rompe el monologo habitual y se agradece el rasgo: la conversación distendida siempre es un soplo de brisa.
Medios de comunicación atendieron el acto que tuvo su "brillo" aunque sigamos reclamando mas atencion y marketing para los de aquí - no por excesivo localismo- sino porque también se lo merecen, igual o mas que los "planetillas" que pululan por estas fechas a golpe de talonario,claro esta.
Plácido Ramirez Carrillo, siempre con un libro en las manos, "un algo pendiente", destacando en su actividad asombrosa; Rosa Lencero, cámara en ristre"oficia de notario mayor del acto".
Nos gusta Cosme, nos gusta lo que escribe y como lo cuenta en tertulia, con esa chispa de buen humor que destella en sus negruras.
Enhorabuena Cosme, Vuelve pronto a "recontarnos" tus cosas.

José Rabanal

En recuerdo de Antonio Santander de la Croix

El Guadiana suena pretende ser eco y anuncio de todo aquello que sucede y forma parte de la intrahistoria de de Badajoz, esos acontecimientos que, a menudo se olvidan o se solapan por hechos "importantes". No somos los primeros. El Guadiana Suena fue una sección del diario "Hoy" escrita, allá e los años 60 por el periodista Antonio Santander de la Croix, tomando el pulso de la ciudad, en forma pintoresca y amena.
Nos consta que, cada mañana, muchos pacenses buscaban su reflejo en la sección que firmaba "Eolo"- dios del viento que trae y lleva cosas.
En su nombre, pronto intentaremos tomar el pulso de esta ciudad.

Queremos ofrecer esta sección a todos aquellos que tenga algo que decirnos, siempre desde el respeto y la libertad.

José Rabanal Santander
peperabanal@yahoo.es